Escribir cuento para concursos

«Si deseas escribir un cuento para un concurso con un tema específico, lo mejor es tener un plan. Puede ser…».

No es tan fácil escribir por encargo, es decir, cuando nos dicen el tema sobre el cual debemos escribir. Aun así, hay ocasiones en las que es necesario, como por ejemplo cuando se desea participar en un concurso temático. Hay quien recomienda no escribir para concursos, y ese consejo es válido, excepto en estas ocasiones, porque resulta difícil tener cuentos escritos sobre todos los temas.

En Voz del Narrador organizamos un concurso con el tema «agua» y fue todo un éxito. El cuento ganador, titulado «El peso de las piedras», fue elegido por unanimidad. Sus metáforas y evocaciones visuales son acertadas en todo momento, al igual que los saltos continuos en el tiempo que enmarcan una historia conmovedora.

Durante el intercambio de mensajes que tuve con Alam, el ganador, me comentó que varios de sus conocidos se sorprendieron al ver que escribía de manera seria. Con «de manera seria», se refería a lo que él mismo me expresó en sus mensajes: mostrar sus cuentos terminados. En otras palabras, los escribe y los revisa cuidadosamente.

¿Cómo ideaste la historia?, le pregunté.

[Si se desea leer su cuento antes de leer su respuesta, lo dejo en este enlace]

«Partí de la idea del ciclo del agua y contrasté esto con el desierto que, a simple vista, no cambia, al igual que las piedras. Mi objetivo fue transmitir la sensación de pesadez (agua líquida, piedras) mediante diálogos concretos, la evaporación a través del juego temporal, y la condensación (partículas de agua tan ligeras que se ‘montan’ sobre compuestos en la atmósfera) mediante la tensión que la protagonista va revelando a lo largo de la historia, hasta que, una vez más, el agua adquiere peso (la relación rota entre las chicas, a pesar de sus intentos de remediarla) y cae», contestó.

Aunque Horacio Quiroga dice: «No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas» y Abelardo del Castillo recomienda: «Cortázar solía decir que empezaba sus cuentos sin saber a dónde iba. No le creas. En sus mejores cuentos lo sabía perfectamente, aunque no supiera que lo sabía», no significa que esa sea la única forma de escribir. Hay quienes tienen una idea contraria a las anteriores. Alice Munro, por ejemplo, afirma: «Nunca sé, al menos por lo general, de qué extensión va a ser una historia. Pero no me sorprende. Le doy todo el espacio que necesite». Si no se está intentando la escritura automática, tal vez lo mejor sea la técnica de Patricia Bermúdez, quien comenta: «Lo primero que pienso es el tema. ¿Qué quiero narrar?». Al fin de cuentas, según Andrea Jeftanovic, «un cuento no deja nada al azar».

Mi recomendación, en general, es la siguiente:

  1. Lee. Leer es tan importante como escribir; de hecho, se puede prescindir de escribir, pero no de leer.
  2. Escribe todas las noches, todas las tardes o todas las mañanas; al menos, todos los días si es posible. Importante: no es necesario mostrar todo lo que escribas.
  3. Si estás comenzando a escribir, esta rutina diaria te brinda espacio para realizar diversos ejercicios. Intenta todas las posibilidades: escribir en primera persona, en segunda, crear una historia de terror, de fantasía o inventar una jitanjáfora. Esto te ayudará a utilizar diferentes recursos en tus historias.
  4. No mezcles el artista con el crítico. Durante el proceso de escritura, evita distraerte corrigiendo. Eso vendrá después y en ese momento debes hacerlo con cuidado y sin censura.

Si deseas escribir un cuento para un concurso con un tema específico, lo mejor es tener un plan. Puede ser mentalmente, pero si tiendes a olvidar todas esas fabulosas ideas que tienes, puedes escribirlas en una libreta destinada para ello. Las notas y los papeles sueltos se pierden con la misma frecuencia que esas ideas maravillosas que pasan como estrellas fugaces por la mente.

Otra cosa importante es revisar en un grado razonable la ortografía, principalmente: signos de puntuación y sintaxis, así como la coherencia del texto. Como estás escribiendo un cuento, debes asegurarte de que realmente sea un cuento, por lo tanto, ve directo al punto. No es que las descripciones sean innecesarias, pero el espacio para ellas es limitado, así que si estas descripciones contribuyen a la atmósfera de la narración, es mejor. Deben transmitir algo más que simplemente la apariencia del lugar donde se desarrolla la historia. Evita abordar demasiados temas y, en su lugar, enfócate en uno solo. Además, es recomendable tener pocos personajes. Si vas a escribir diálogos en tu historia, asegúrate de que sean identificativos de cada personaje. De lo contrario, los diálogos causarán confusión.

Espero que estos apuntes generales puedan servirte.


Escribe y si crees que necesitas algún tipo de ayuda, quizá puedan servirte estos talleres.

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