Dentro de mi cuerpo, Idea Vilariño es una poeta fascinante, un torrente de sangre que provoca que cierre mis ojos cuando la leo, que hace que frote mis manos para buscar calor; fuera de él, es una de las grandes figuras de las letras hispanoamericanas. A pesar de haber sido discreta en cuanto a la difusión de su obra, Vilariño es considerada hoy en día una poeta clásica. Su poesía, escasa y sobria —como bien se dice de ella—, trata de los extremos de la vida, con la muerte como uno de los temas recurrentes en su obra. Pero en la poesía de Vilariño, la muerte está camuflada con los golpes del amor y del sexo, con el cielo, con el mundo, con el «no».
La poesía de Vilariño, florecida en el momento justo, conforma una experiencia intensa y perdurable para aquellos que se adentran en ella. Sus poemas nos llevan a descubrir una de las voces más hermosas de la poesía contemporánea.
Qué me importa el amor,Idea Vilariño
lo que pedía era tu ser entero para mí en mí, en mi
vida.
Tuve que ir sin dudas sin reproches sin asco y entregada sin nombre ya sin mí ya sin nada poner de buena gana la cabeza en el tajo. (12 de mayo de 1980)
Decir no decir no atarme al mástil pero deseando que el viento lo voltee que la sirena suba y con los dientes corte las cuerdas y me arrastre al fondo diciendo no no no pero siguiéndola. (1968)
Cada mirada se hurta cada boca enmudece cada párpado cae cada estrella caduca. (mayo de 1989)
HASTA CUÁNDO Hasta cuándo los gestos las señas las palabras la sabida comedia la mascarada atroz esta triste aventura de ser cálido y fuerte y andar entre las cosas inanimadas frías a cuyo estado un día llegaremos sin duda.
SI MURIERA ESTA NOCHE Si muriera esta noche si pudiera morir si me muriera si este coito feroz interminable peleado y sin clemencia abrazo sin piedad beso sin tregua alcanzara su colmo y se aflojara si ahora mismo si ahora entornando los ojos me muriera sintiera que ya está que ya el afán cesó y la luz ya no fuera un haz de espadas y el aire ya no fuera un haz de espadas y el dolor de los otros y el amor y vivir y todo ya no fuera un haz de espadas y acabara conmigo para mí para siempre y que ya no doliera y que ya no doliera. (5 de septiembre de 1952

Idea Vilariño (Montevideo, 1920-2009) fue poeta, crítica literaria, compositora de canciones, traductora y educadora. Antes de cumplir los treinta años era ya ampliamente conocida por su talento. Durante la última década del siglo XX, críticos y profesores de todo el mundo de habla hispana, así como traductores de Estados Unidos, Austria, Brasil e Italia, difundieron su poesía. Fue una de las figuras más destacadas de la denominada Generación del 45. Muy celosa de su intimidad y reacia a la publicidad, falleció en Montevideo en 2009.
P
O
E
S
Í
A
Ahora soy una mano, una mano tendida, una mano vacía, abierta, azul y helada. Para qué las violetas y para qué la vida. Para nada. Ahora soy unos ojos, unos ojos sin llamas que se alargan vacíos en la luz desolada. Para qué los jazmines y para qué la vida. Para nada. ¿Y las claras estrellas y las hojas caídas y los libros azules y las cuerdas del arpa y los brazos en alto y las manos transidas y los gritos del cuerpo y los gritos del alma? Ah, no sé, ya no sé. He quemado mi frente, he quemado los candores más íntimos, la más alta esperanza, he quemado mis panes y he quemado mis trigos, he quemado mi tierra y he quemado mi agua. Y ahora qué. Ah, los ojos, estos ojos sin nada. (1941)



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